Crecer sin acceso a internet en un mundo cada vez más digital no es solo una desventaja, es una barrera que limita el desarrollo desde la infancia. Según un informe de UNICEF y la Unión Internacional de Telecomunicaciones de 2020, 2 de cada 3 niños, niñas y adolescentes en edad escolar no tienen conexión en casa, lo que afecta directamente su acceso a la educación, la información y las oportunidades.
Dentro de esta realidad, la brecha también es de género. Datos de la Unión Internacional de Telecomunicaciones de 2022 muestran que, a nivel mundial, el 63% de los hombres usa internet frente al 57% de las mujeres, una diferencia de 6 puntos porcentuales que se amplía en países en desarrollo. Esta desigualdad impacta especialmente en niñas y adolescentes, quienes enfrentan mayores obstáculos para desarrollar habilidades digitales y acceder a formación tecnológica.
Hoy, el acceso a internet no solo es una herramienta, es un factor que define el futuro. Por eso, la solución no pasa únicamente por ampliar la conectividad, sino también por promover educación tecnológica desde edades tempranas, garantizar igualdad de acceso y romper estereotipos que limitan la participación de mujeres en áreas digitales.
En Ecuador, existen iniciativas que buscan cerrar esta brecha. Programas como CASA SOMOS, del Municipio de Quito, ofrecen talleres y cursos gratuitos de computación y tecnología para niñas, niños y adolescentes. Quienes estén interesados pueden acceder a más información a través del siguiente enlace: https://zonales.quito.gob.ec/?page_id=27465. Porque en la actualidad, el acceso digital también es un derecho.


