El vínculo entre las personas y sus animales de compañía continúa transformándose en distintas partes del mundo. En Uruguay, un proyecto de ley propone que las personas puedan ser sepultadas voluntariamente junto a sus peludos, reconociendo oficialmente el concepto de “familia multiespecie” y el rol emocional que muchos animales tienen dentro del núcleo familiar.
La propuesta fue presentada por el diputado uruguayo Felipe Schipani, quien señaló que existe una tendencia global a considerar a los animales de compañía como integrantes de la familia. Según explicó, esta posibilidad representa tranquilidad para muchas personas, especialmente adultos mayores que viven solos y encuentran en sus peludos su principal apoyo emocional y compañía diaria.
En la práctica, el proyecto contempla dos modalidades: permitir que las cenizas del animal de compañía sean depositadas en el mismo féretro, urna o nicho de su dueño, o habilitar un espacio separado para la inhumación dentro del mismo lugar, siempre que existan condiciones sanitarias y técnicas adecuadas. También se prevé el caso contrario: que una persona pueda dejar constancia de que, cuando su peludo fallezca, sea enterrado junto a ella.
La iniciativa está inspirada en la llamada “Ley Bob Coveiro”, basada en la historia de un perro que vivió durante una década en un cementerio de Brasil y que, tras morir, fue enterrado junto a su tutora. Más allá del debate legal, la propuesta refleja cómo las sociedades comienzan a replantear el lugar de los animales dentro de las familias y la importancia de los vínculos emocionales entre humanos y animales de compañía.

