InicioNoticiasNacionalMenos agua, menos comida, menos escuela: lo que “El Niño” puede quitarles...

Menos agua, menos comida, menos escuela: lo que “El Niño” puede quitarles a los niños del Ecuador

- Advertisement -

Una emergencia por clima no se mide solo en lluvia. Se mide en lo que una familia deja de tener: el agua, la comida, el tiempo y las clases. El Niño es un fenómeno que ocurre cuando el agua del océano Pacífico se calienta más de lo normal. En algunas zonas de Ecuador puede traer lluvias fuertes e inundaciones. En otras, calor y falta de agua. Sin embargo, hay algo que casi nadie dice: los problemas no empiezan con El Niño. Ya están aquí. Las emergencias simplemente los empeoran.

Plan International encuestó a 1.018 personas en 28 territorios de ocho provincias del Ecuador. Casi 8 de cada 10 respuestas vinieron de zonas rurales, y 9 de cada 10 de mujeres. Los resultados son los siguientes:

Buscar agua impide que niños jueguen y estudien

  • 63 % de los hogares no tienen suficiente agua para beber, cocinar o asearse.
  • 24% de las niñas, niños y adolescentes dedican más tiempo a buscar o cargar agua y dejan de lado otras actividades recreativas, descanso o estudio. Además, 1 de cada 3 de ellos dijo que esto les provoca retrasos y faltas en la escuela.

En 3 de cada 10 hogares, los niños ya comen menos

En el 31 % de los hogares, los niños y adolescentes ya han reducido lo que comen. Cuando los cultivos se pierden o los ingresos bajan, las familias tienen que decidir cómo repartir lo poco que hay. Por eso la comida y la salud son lo que más se prioriza para la niñez.

Llegar a clases se está volviendo difícil

40,47% dijo que ir a clases se volvió más difícil por el clima y las limitaciones económicas. ¿Por qué?:

  • Dificultades en el acceso a transporte y rutas: casi la mitad dice que no se puede llegar.
  • Enfermedades: un estudiante o un familiar enfermo puede significar días sin clase. Casi la mitad de las personas (44 %) mencionó fiebre o enfermedades transmitidas por vectores; como los mosquitos y garrapatas.
  • Falta de agua en las escuelas: El 33% lo señaló.

Cuando no pueden ir a la escuela, pierden algo más que clases

Para muchos niños, la escuela es un lugar seguro. Allí hay rutina, amigos y adultos que los cuidan. Cuando no pueden ir, pierden más que materias; pierden su refugio. El 66% de los sectores encuestados no tienen acceso pleno a espacios seguros para la niñez. Además de que, el 70,44 % de los niños no pueden ir al psicólogo en caso de crisis.   

El miedo y la tristeza que nadie ve

No todo el daño se nota por fuera. Los niños pueden sentir miedo, preocupación, tristeza, enojo o dificultad para dormir y concentrarse. Muchos cargan con eso sin tener con quién hablarlo. Sus principales riesgos son afrentarse a:

  • Trabajo infantil (39,56 %)
  • Separación familiar (31,32 %)
  • Violencia o maltrato (29,12 %)

Cuando la familia se va, la escuela y los amigos se quedan atrás

En casi el 20% de los hogares, alguien tuvo que salir de su comunidad por un tiempo, buscando agua, comida, trabajo o seguridad. En más de la mitad de esos casos migraron niños y adolescentes. Esto puede significar cambiar de escuela, hacer nuevos amigos, dejar un tratamiento médico y alejarse de familiares o personas cercanas.

Un problema lleva a otro

Una emergencia puede empezar con la falta de agua y terminar afectando la salud, educación y seguridad de un niño. Por eso más de la mitad de las familias (52 %) dice que es difícil cuidar a sus hijos durante los problemas climáticas y económicos.

Plan International sugiere cinco alternativas que ayudan a disminuir el impacto

  1. Proteger las fuentes para asegurar agua suficiente y segura en hogares y escuelas.
  2. Llevar la atención médica y el apoyo alimentario cerca de las familias. 
  3. Habilitar rutas seguras y ofrecer alternativas de aprendizaje cuando asistir a la escuela no sea posible.
  4. Ampliar los espacios seguros y fortalecer las redes de cuidado para prevenir y responder a la violencia física, psicológica y sexual, el trabajo infantil, la explotación y vinculación armada a la que los niños pueden exponerse.
  5. Apoyar los medios de vida y asegurar que los servicios mencionados sigan disponibles para las familias que deban movilizarse.

Actuar antes puede evitar que un problema pasajero aleje a los niños de la comida, escuela, salud y protección. Si las comunidades llegan al fenómeno de El Niño con fuentes de agua protegidas, servicios cerca y espacios seguros, las familias no deberán elegir entre la salud, el alimento o las clases de sus hijos. Prepararse hoy es la forma de que la emergencia no termine de quitarles a las niñas, niños y adolescentes del Ecuador lo que ya les falta.

Visita nuestras redes para más información sobre niñas, niños y adolescentes. 

últimas noticias