Una agencia federal de Estados Unidos anunció que limitará, desde el 1 de marzo, la concesión de todos sus préstamos únicamente a ciudadanos estadounidenses y personas naturalizadas. La medida excluye a dueños de negocios con residencia legal permanente, conocidos como portadores de ‘green card’, lo que ha generado preocupación entre comerciantes migrantes.
La decisión fue tomada por Small Business Administration (SBA), entidad que otorga préstamos a bajo interés con respaldo del Gobierno. A principios de febrero la agencia informó sobre esta nueva regla, que restringe el acceso a financiamiento para iniciar o expandir un negocio solo a ciudadanos o nacionalizados, tras haber impuesto otras limitaciones el año pasado.
Comerciantes de varios países de América Latina, como Ecuador, Colombia y Guatemala, que residen legalmente en Estados Unidos, manifestaron estar “muy preocupados”. Frank García, presidente de la Asociación Nacional de Cámaras de Comercio Hispanas, afirmó a la agencia EFE que la política es “discriminatoria”, y recordó que estos inmigrantes no son indocumentados, sino residentes legales que pagan impuestos y crean empleos al igual que los ciudadanos.
También existe inquietud porque los bancos que otorgan estos préstamos con respaldo gubernamental puedan adoptar la misma medida. Según García, “nuestra gente paga los préstamos, esto no se trata de que no estén pagando”. En Nueva York, indicó, los más afectados serían mexicanos, dominicanos, colombianos, ecuatorianos y guatemaltecos. Además, comerciantes advierten que podrían verse obligados a recurrir a los llamados “préstamos garrote”, caracterizados por sus altas tasas de interés, mientras intentan reunirse con el alcalde Zhoran Mamdani y la fiscal general Letitia James para demandar a la SBA por discriminación.


