Italia aprobó una nueva ley que endurece las penas por delitos de maltrato y abuso animal, incorporando sanciones más severas y reconociendo a los animales con una protección jurídica autónoma. Esta medida obliga al Estado a garantizar su bienestar y marca un cambio en la forma en que se abordan estos delitos.
La normativa modifica el código penal e incluye sanciones más estrictas para conductas como el maltrato, el asesinato de animales, la organización de peleas y espectáculos ilegales. Además, introduce agravantes específicas como la crueldad, la presencia de menores durante los hechos y la difusión de estos actos en plataformas digitales.
Entre los cambios más relevantes, se establecen multas de entre 15.000 y 30.000 euros para quienes organicen peleas de animales, junto con penas de prisión de dos a cuatro años. Asimismo, quienes maten a un animal podrán enfrentar condenas de entre seis meses y cuatro años de cárcel, además de multas que pueden alcanzar los 60.000 euros.
La ley también endurece las sanciones por maltrato, que ahora pueden implicar hasta dos años de prisión sin posibilidad de sustituir la pena por una multa, y refuerza las medidas contra el abandono y el tráfico ilegal de animales. En casos de reincidencia, las sanciones podrían equipararse a las aplicadas contra organizaciones criminales, lo que evidencia el enfoque más riguroso adoptado por el país.


