Hasta seis años de cárcel podrían enfrentar quienes cometan actos de crueldad contra animales tras la entrada en vigencia de una nueva legislación que marca un cambio histórico en la protección animal. La normativa establece un giro jurídico importante al dejar de considerar a los animales como simples bienes materiales y reconocerlos como seres capaces de sentir dolor, miedo, angustia y estrés debido a la complejidad de su sistema nervioso.
Con este nuevo estatus legal, los animales pasan a ser reconocidos como sujetos de derecho, lo que significa que su bienestar deja de depender únicamente de valores morales o decisiones individuales y se convierte en una obligación legal. Este cambio redefine la responsabilidad humana frente al trato hacia los animales y eleva el nivel de protección frente al maltrato.
La ley se sostiene en tres pilares fundamentales. El primero es el endurecimiento de sanciones: el daño hacia un animal deja de considerarse una falta menor y pasa a entenderse como un perjuicio grave e irreparable. Por ello, los actos de crueldad, tortura o muerte con ensañamiento podrán ser castigados con penas de hasta seis años de prisión. Además, el abandono también es reconocido como una falta grave al considerarse el sufrimiento emocional que provoca el desamparo.
Las autoridades señalan que la normativa no busca “humanizar” a los animales, sino sensibilizar a la sociedad y recordar que el dolor no distingue especies. Esta transformación legal fue impulsada por la Dirección Nacional de Defensa, Salud y Bienestar Animal tras la promulgación de la Ley 7513/25, una reforma que ya entró en vigencia en Paraguay, convirtiéndose en un precedente regional en materia de bienestar animal.
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