Gracias a una alerta ciudadana, la Unidad de Bienestar Animal (UBA) acudió de inmediato al barrio Tola Chica, en la parroquia de Tumbaco, donde se evidenció un caso muy grave de crueldad. En una terraza —un espacio que no es digno para ningún peludo— se encontraba encadenada la canina “Estrellita”, junto a sus dos cachorros, expuestos al sol, al frío y a la lluvia, con movilidad limitada y en condiciones que comprometían seriamente su bienestar. Mantener animales en terrazas los hace sufrir por el clima y el aislamiento, afectando su salud física y emocional.
Tras constatar la situación, los inspectores de la UBA rescataron a los tres caninos y los trasladaron al Centro de Atención Veterinaria, Rescate y Acogida Temporal (CAVRAT). Allí reciben valoración veterinaria integral y acompañamiento etológico, un proceso clave para su recuperación física y comportamental, luego de vivir en condiciones inadecuadas.
De manera paralela, se levantó el informe técnico correspondiente, conforme a la normativa vigente, con el objetivo de activar las acciones administrativas que correspondan. En Quito, el maltrato animal es considerado una infracción muy grave y puede ser sancionado con una multa equivalente a 10 salarios básicos unificados. La ciudad no será indiferente frente a la crueldad: proteger la vida es una responsabilidad compartida.
La ciudadanía cumple un rol fundamental para salvar vidas. Si eres testigo de maltrato animal, puedes ingresar tu denuncia en https://bienestaranimal.quito.gob.ec/, proporcionando la ubicación exacta, fotografías o videos y una breve descripción del hecho. Tu reporte activa la intervención técnica inmediata. Recordemos: los animales no deben vivir en terrazas ni encadenados. Merecen cuidado, abrigo y respeto.


