Salir a pasear con un animal de compañía es parte de la rutina diaria de muchas personas, pero también implica responsabilidades que van más allá del momento de recreación. En el Distrito Metropolitano de Quito, estas obligaciones están establecidas en el Código Municipal y buscan garantizar la convivencia y el bienestar tanto de los peludos como de la comunidad.
Entre las principales responsabilidades de un tutor están sacar a sus peludos con collar, correa y placa de identificación, así como recoger sus excrementos. Además, es fundamental mantener al día sus vacunas y procesos de desparasitación, así como fomentar su socialización para evitar comportamientos agresivos o riesgosos.
Por el contrario, permitir que los animales de compañía deambulen sin control, sin identificación o sin cumplir con estas condiciones básicas se considera una infracción. Incluso aspectos como la falta de socialización están contemplados dentro de las normas, al entender que influyen directamente en la convivencia en espacios públicos.
El incumplimiento de estas disposiciones puede derivar en sanciones económicas. Según la normativa vigente, la multa corresponde al 30% del salario básico unificado, es decir, 144,60 dólares. Sin embargo, más allá de la sanción, el objetivo es promover una cultura de responsabilidad y respeto hacia los animales de compañía y hacia la comunidad.


