Karla Quiñonez creció en el sector de la Perimetral de Guayaquil y, desde muy joven, su vida estuvo marcada por la migración. A los nueve años se trasladó con su familia a Bélgica, donde comenzó a formarse una mirada estética influenciada por el cruce de culturas. Ese recorrido personal sería clave para definir su identidad profesional dentro de la industria de la moda y la belleza.
Inició su carrera como maquilladora en 2018 en Amberes y, entre 2019 y 2020, comenzó a especializarse también en peinado. Sus primeros pasos los dio como asistente de otras maquilladoras y luego trabajando en MAC Cosmetics, lo que le permitió construir su propio kit profesional. Para acercarse al mercado británico, se mudó a Bruselas y viajaba durante la noche hasta Londres para cumplir con distintos trabajos, mientras ampliaba su red de contactos. Calvin Klein fue una de las primeras marcas que la convocó, marcando el inicio de su proyección internacional.
Ya instalada en Londres, su carrera dio un salto decisivo tras una oportunidad laboral con el Chelsea Football Club. Desde entonces, ha trabajado como directora de belleza en fashion shows y producciones en Londres y París, colaborando con artistas como Doechii, Alice Pagani, Kelly Rutherford y PinkPantheress. Su trabajo también ha sido requerido por marcas de lujo como Dior, Gucci, 3 Paradis y Mains, y ha compartido espacios con figuras como Rihanna, Dua Lipa, Beyoncé, Jay-Z y Pat McGrath, además de presenciar hitos como el primer desfile de Pharrell Williams para Louis Vuitton.
En paralelo a su labor en la industria, creó La Cultur4, un proyecto que documenta y celebra la identidad ecuatoriana y latinoamericana a través de exhibiciones y encuentros gratuitos. Con más de cinco años de trayectoria, Karla se ha posicionado como una profesional destacada en la escena de la moda londinense, convirtiéndose en la primera ecuatoriana nominada a los British Fashion Awards y, posteriormente, en nominada a los Latin American Fashion Awards 2025.


