Un pequeño perro mestizo llamado “Jesús” fue reconocido en la Cámara de Diputados de Bolivia, en la ciudad de La Paz, por convertirse en un símbolo de la lucha contra el maltrato animal. El can fue distinguido como Embajador de la Ley 700 de Defensa de los Animales, una normativa que sanciona el biocidio y la crueldad hacia los animales en el país. La distinción busca resaltar su papel en la sensibilización de la sociedad y de las autoridades sobre la necesidad de proteger a los animales en situación de vulnerabilidad.
La historia de Jesús comenzó de forma trágica. Cuando tenía apenas dos meses fue abandonado con la columna vertebral fracturada. Fue rescatado por la activista Silvia Laureano Cariaga, quien lo ayudó a recibir varios tratamientos veterinarios. Gracias a este proceso de recuperación, el pequeño logró volver a caminar, aunque con algunas dificultades.
Con el tiempo, su caso se convirtió en un ejemplo de resiliencia y hoy representa la causa de miles de animales víctimas de violencia. El reconocimiento fue entregado por la diputada Aurora Patiño, presidenta de la Comisión de Género de la Cámara de Diputados, durante un acto en el que también se informó que existen seis mesas de trabajo que analizan posibles modificaciones a la Ley 700.
Actualmente, activistas e instituciones impulsan una campaña para endurecer las sanciones contra el maltrato animal, proponiendo penas que podrían ir de 4 a 10 años de cárcel para delitos como biocidio, abandono y zoofilia. Además, se plantea que el Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito incluya cobertura para cirugías de animales atropellados, mediante un pequeño aporte adicional.


