María Teresa “La Flaca” Guerrero tomó el escenario y comenzó con una pregunta que marcó toda la noche: “¿Alguna vez han pensado en el día en el que el miedo les tenga miedo a ustedes?”. Desde ese momento, su intervención dejó de ser una charla y se convirtió en una historia real de vida, donde compartió no solo su trayectoria, sino el momento que cambió todo.
Recordó que, apenas 15 días después de competir en un Ironman, fue diagnosticada con cáncer de ovario en estadio 3. “Yo no elegí estar en esta guerra, pero me tocó cruzarla”, contó. Y así nació una de sus reflexiones más poderosas: entender el proceso como una “ola” que nadie puede atravesar por ti. “No tenemos otra opción que ser valientes… hay que cruzar la ola con todo el corazón”, dijo, conectando con quienes también enfrentan momentos difíciles.
Durante su relato, también habló del miedo, la fe y la forma en la que decidió enfrentar su tratamiento. Explicó que eligió cambiar su manera de pensar: “Yo no veía la quimioterapia como veneno, la veía como algo que me estaba sanando”. Además, destacó la importancia de “la manada”, ese grupo de personas que sostiene en los momentos más duros. “Son los que te llenan de amor y no de miedo”, expresó.
El objetivo de esta noche de gala fue levantar fondos para ofrecer chequeos médicos gratuitos y brindar terapias de salud mental a pacientes oncológicos a través de la fundación CEPREME. Hasta la fecha, esta alianza ha logrado entregar 1.434 ayudas directas, sumando esfuerzos para que la fundación alcance la histórica cifra de 9.000 chequeos preventivos y más de 10.000 terapias psicológicas brindadas. El evento se realizó en el Condado Shopping, donde además se entregó un aporte de 5.000 dólares a CEPREME.


