En Ecuador, el consumo diario de agua por persona alcanza los 620 litros, una cifra alarmante si se compara con los 100 litros recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). A pesar de este alto consumo, la realidad es que el acceso al agua potable sigue siendo un desafío para muchas comunidades, especialmente en zonas rurales donde el recurso es escaso o contaminado. En el marco del Día Mundial del Agua, Ayuda en Acción alerta sobre la urgente necesidad de mejorar la infraestructura, reducir el desperdicio y garantizar el acceso equitativo a este recurso vital.
Las estadísticas son preocupantes: 3 de cada 10 ecuatorianos no tienen acceso a agua limpia y segura, y en las zonas rurales, 6 de cada 10 personas consumen agua contaminada. Esta situación impacta directamente en la salud, especialmente en la infancia, donde el 36,7% de los niños menores de 5 años consumen agua con presencia de E. coli. Además, el 69% de las escuelas fiscales carecen de servicios adecuados de agua y saneamiento, lo que afecta el bienestar y desarrollo de los estudiantes.
Frente a este panorama, organizaciones como Ayuda en Acción y Sumar Juntos trabajan para cambiar la realidad de miles de ecuatorianos. En los últimos cinco años, Ayuda en Acción ha construido y rehabilitado más de 400 sistemas de agua potable, beneficiando a 165.000 personas. Además, desarrolla proyectos como la Escuela Nacional del Agua, que capacita a comunidades en la gestión sostenible del recurso, promoviendo la conservación y el liderazgo comunitario.
El compromiso de estas organizaciones no se detiene. Con iniciativas como «Reto 10K», buscan ampliar el acceso al agua potable en comunidades rurales de Carchi, Cotopaxi y Morona Santiago, con la meta de beneficiar a 10.000 personas en 2025. Asimismo, el proyecto «Territorios Libres de Desnutrición», financiado por la Unión Europea, busca mejorar 11 sistemas de agua potable y beneficiar a 52.000 personas hasta 2028. En este Día Mundial del Agua, el llamado es claro: garantizar el acceso al agua potable no es solo una necesidad, sino una inversión en el futuro del país.