La Ley Max es una propuesta que busca incorporar de manera obligatoria y progresiva en el sistema educativo la educación en empatía como base de la convivencia social. Su objetivo es promover el respeto y la protección de los animales, la tenencia responsable de animales de compañía y el reconocimiento de los derechos de la naturaleza, que ya están contemplados en la Constitución, pero que aún no se aplican plenamente en la vida cotidiana.
Además, la iniciativa plantea que la educación incluya la comprensión de la interdependencia entre humanos, animales, ecosistemas y salud pública. No se trata únicamente de contenidos teóricos, sino de integrar estos enfoques en proyectos escolares, actividades comunitarias, servicio social estudiantil y procesos de formación docente, con el fin de generar una transformación cultural desde las aulas.
Esta propuesta surge inspirada en la experiencia de la Ley Empatía de Colombia y tiene como punto de partida una historia real: la de Max, un perro comunitario que vivió durante años en una universidad. Max convivió con generaciones de estudiantes y, sin proponérselo, se convirtió en un agente educativo que enseñó empatía, respeto y responsabilidad dentro del campus.
Tras su fallecimiento el 6 de abril, su historia motivó la creación de esta iniciativa, impulsada por organizaciones como Poliperros, Fundación PAE, LOA y Una Vida Guau. La Ley Max busca que ese impacto no dependa del azar, sino que se convierta en política pública. Quienes deseen apoyar esta propuesta pueden firmar la petición en el siguiente enlace: https://c.org/VGrKrdTrBH


