Con el objetivo de generar mayor conciencia ciudadana, Ecuador presentó la campaña “Alto al tráfico de vida silvestre, protejamos la biodiversidad”, una iniciativa que busca alertar sobre las consecuencias ambientales, sociales y legales de la captura y comercialización ilegal de especies.
Durante la presentación de esta campaña, la viceministra de Ambiente y Marino Costero, Alicia Jaramillo, dio a conocer cifras que reflejan la magnitud del problema. Según indicó, entre 2023 y 2025 fueron retenidos 1.289 especímenes de fauna y flora silvestre, mientras que en lo que va de 2026 se han registrado 78 más.
Entre las especies recuperadas se encuentran mamíferos, reptiles, aves y plantas endémicas. Los casos se han identificado en varias provincias del país como Pichincha e Imbabura en la región andina; Napo, Orellana, Sucumbíos y Pastaza en la Amazonía; y Guayas en la región Costa, evidenciando que el tráfico de vida silvestre es una problemática que afecta a distintas zonas del territorio.
La campaña es impulsada por el Ministerio de Ambiente, Agua y Transición Ecológica junto a instituciones públicas y organizaciones dedicadas a la conservación. Las autoridades recuerdan que el tráfico de fauna y flora silvestre es un delito en Ecuador y puede ser sancionado con penas de uno a tres años de prisión, por lo que se hace un llamado a la ciudadanía a no comprar ni comercializar estos animales.


