La activista y premio Nobel de la Paz, Malala Yousafzai, anunció una inversión de 4.8 millones de dólares a través del Fondo Malala, con el objetivo principal de fortalecer la educación de las niñas en comunidades vulnerables. Esta inversión busca generar un impacto directo y sostenible, poniendo en el centro a las niñas que enfrentan mayores barreras para acceder a la educación.
Una parte clave de esta inversión se destinará a Brasil, donde se apoyarán proyectos enfocados en combatir la pobreza menstrual, una de las causas que más afecta la asistencia escolar de niñas en situación de vulnerabilidad. Además, se impulsarán iniciativas que faciliten el acceso continuo a la educación, reduciendo la deserción escolar.
En Pakistán, el fondo financiará la reconstrucción de escuelas y el fortalecimiento de programas educativos, especialmente en zonas afectadas por la violencia y la falta de infraestructura. Estas acciones buscan garantizar espacios seguros y adecuados para que las niñas puedan aprender y desarrollarse plenamente.
Un aspecto fundamental de esta inversión es que el 66% de los recursos será administrado por organizaciones locales lideradas por mujeres jóvenes, reconociendo su conocimiento de las necesidades reales de sus comunidades. Esta estrategia refuerza la misión del Fondo Malala, fundado por Malala Yousafzai y su padre, de empoderar liderazgos locales y asegurar educación de calidad para todas las niñas.


